Tras investigar el caso, se detectó que la mercadería llegaba de Maldonado, en donde funcionaba un depósito donde se almacenaban bebidas y se preparaba el etiquetado fraudulento para su distribución. Allí se incautaron más de 3.000 botellas de bebidas alcohólicas diversas.
Los productos se vendían como si fueran legales en locales gastronómicos y comercios de la zona. Así se evitaban los controles aduaneros, los pagos de los tributos, ni controles sanitarios.
Como parte del operativo, se incautaron 3.000 botellas y las etiquetas falsificadas que simulaban los sellos oficiales. También se encontró el vehículo que se usaba para la distribución.
La mercadería incautada está valuada en $ 5.000.000.
El caso quedó a disposición de la fiscalía penal de Maldonado, que continuará con la investigación para determinar las responsabilidades y posibles vínculos con otras redes de contrabando




