Al menos 15 personas, incluidos cuatro menores, murieron en Kiev en uno de los mayores ataques aéreos rusos contra Ucrania, informaron el jueves autoridades locales y el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
El presidente ucraniano calificó el ataque como una «horrible y deliberada matanza de civiles»; «Rusia no tiene ningún interés en la diplomacia. Prefiere continuar matando antes que poner fin a la guerra», añadió Zelenski.
El ataque afectó a zonas céntricas de la capital, y causó daños importantes en la representación de la UE y la oficina del British Council.
Los esfuerzos diplomáticos se aceleraron recientemente bajo el impulso del presidente estadounidense Donald Trump, pero no han arrojado resultados concretos, y Rusia más bien intensificó sus bombardeos contra Ucrania.
El ejército ucraniano puntualizó que Rusia empleó 598 drones y 31 misiles, incluyendo dos supersónicos Kinzhal, en lo que fue el segundo mayor ataque aéreo contra el conjunto del país desde el inicio de la invasión en febrero de 2022.




