La Comisión Europea anunció que promoverá la prohibición de las terapias de conversión para personas LGBT+ en los países miembros de la Unión Europea, aunque descartó, por el momento, establecer una prohibición obligatoria a nivel comunitario.
Desde Bruselas señalaron que actualmente no cuentan con las competencias legales necesarias para imponer una normativa común que prohíba estas prácticas en todo el bloque europeo. Por ese motivo, la responsabilidad recaerá en cada uno de los Estados miembros.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que las terapias de conversión “no tienen cabida en nuestra Unión”. En la misma línea, la comisaria europea de Igualdad, Hadja Lahbib, calificó estas prácticas como “vergonzosas” e “inaceptables”, y aseguró que “no se trata de cuidados, sino de violencia disfrazada”.
Las terapias de conversión sostienen erróneamente que es posible modificar la orientación sexual o la identidad de género de una persona. Estas prácticas pueden incluir cursos, sesiones de exorcismo e incluso electrochoques.
La decisión de la Comisión llega luego de que diversas figuras públicas, entre ellas la cantante belga Angèle y el ex primer ministro francés Gabriel Attal, apoyaran una petición presentada en mayo de 2025 para exigir la prohibición de estas prácticas en toda la Unión Europea.
Bruselas adelantó además que en 2027 presentará una recomendación formal para que los 27 países del bloque prohíban las terapias de conversión, aunque el texto no tendrá carácter obligatorio.
La eurodiputada Mélissa Camara consideró que la medida va “en la buena dirección”, aunque la calificó de “demasiado tímida” debido a los daños y traumas que generan estas prácticas.
Actualmente, las terapias de conversión están completamente prohibidas en ocho países de la Unión Europea: Francia, Bélgica, Chipre, Alemania, Malta, Portugal, España y Grecia.




