En la ciudad de Santiago, residentes como Andrés Pérez, un jubilado de 65 años, describieron el temblor como «muy fuerte». «Aquí la gente rápidamente salió a las calles porque el piso se movió muy fuerte», relató Pérez, quien comentó que su esposa estuvo muy nerviosa debido al impacto del sismo.
Aunque el evento sísmico generó alarma, hasta el momento no se han reportado víctimas fatales ni daños materiales graves. Según el periódico oficial Granma, la perceptibilidad del sismo se extendió a todas las provincias del oriente del país, pero no se han registrado pérdidas humanas.
Este terremoto se produce en un contexto de recuperación para Cuba, luego de que el huracán Rafael, de categoría 3, azotara el occidente de la isla, dejando a varias regiones con un apagón generalizado durante casi dos días.
Además, cabe recordar que en octubre de este año un sismo de magnitud 5,1 también se registró en Santiago de Cuba sin causar daños significativos. En enero de 2020, otro fuerte temblor de magnitud 7,7 se sintió en varias provincias cubanas, provocando evacuaciones en La Habana, pero sin dejar víctimas ni daños importantes.




