Antes del despegue, que fue aplazado en varias ocasiones debido a las condiciones climáticas, Isar Space afirmó que tenía pocas esperanzas de alcanzar la órbita terrestre en su primer intento.
«Cada segundo de vuelo cuenta, porque nos permite recoger datos y ganar experiencia», dijo Daniel Metzler, cofundador y jefe de la joven empresa alemana.
«Treinta segundos de vuelo ya serían un auténtico éxito», recalcó en un mensaje a AFP.
Spectrum, de 28 metros de alto por dos metros de diámetro, hizo su primer test sin carga, aunque tiene una capacidad de una tonelada.
En 2023, hubo un primer intento de vuelo orbital desde Reino Unido, realizado por Virgin Orbit.
La empresa del multimillonario Richard Branson utilizó un Boeing 747 para el lanzamiento, que fracasó y la compañía se fue a la quiebra.







