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Julio Baccaro: 23 años preservando el legado de Los Iracundos en Paysandú

En una charla concedida para el programa «Domingos sin Fronteras», el comunicador sanducero Julio Baccaro compartió su incansable labor de más de dos décadas dedicada a mantener viva la memoria de la icónica banda Los Iracundos.

Un compromiso con la identidad local

Baccaro, quien prefiere definirse como comunicador antes que periodista, lidera desde hace 23 años un programa radial especializado que no solo difunde la música del grupo, sino que profundiza en su historia y fotografía. Según explicó, su motor es evitar que el legado de la banda desaparezca:

«Si la música deja de difundirse, desaparece el artista. Nos propusimos que la gente no los olvidara».

Actividades en la Semana de la Cerveza

Durante la reciente Semana de la Cerveza en Paysandú, Baccaro y su familia instalaron un espacio de divulgación en la Plaza Constitución. A pesar de las inclemencias del tiempo, el comunicador destacó la recepción de los turistas de diversos países, contrastándola con la «naturalidad» o indiferencia que a veces muestra el público local ante un patrimonio que ya consideran parte del paisaje cotidiano.

Desafíos y proyectos de patrimonio

La entrevista también puso de relieve la situación del patrimonio histórico en la ciudad. Baccaro lamentó el cierre del antiguo Museo de la Tradición en 2016 y la pérdida de espacios de identidad. Entre sus objetivos actuales y futuros se encuentran:

  • Mantenimiento de monumentos: Gestiones para la iluminación y restauración del mural de Los Iracundos y la cartelería en la avenida homónima.

  • Día de la Música Romántica: Un proyecto presentado ante la Junta Departamental para institucionalizar esta fecha en honor a las más de 300 composiciones de Eduardo Franco.

  • Museo propio: La búsqueda de un espacio físico para establecer un «mini museo» con su vasto material de prensa, discos y objetos históricos.

El rol de la familia y el futuro

Baccaro subrayó que este esfuerzo es posible gracias al apoyo de su esposa e hijos, quienes lo acompañan en las jornadas de hasta 30 horas de labor durante los eventos. A sus 33 años de casado, continúa apostando al turismo histórico-cultural como una herramienta para dinamizar la economía de Paysandú y asegurar que «la llama de Los Iracundos» permanezca encendida para las próximas generaciones.