Karumbé, con 26 años de trayectoria, comenzó su labor con tortugas marinas y amplió su trabajo a tortugas terrestres y de agua dulce. En Uruguay, la tenencia de animales silvestres como mascotas es ilegal, y lamentablemente, las tortugas terrestres son vendidas de manera ilegal. Estas tortugas, originarias de Paraguay y Argentina, son sacadas de su hábitat natural y vendidas erróneamente como mascotas.
Karumbé trabaja arduamente para educar y concientizar sobre la importancia de la conservación y el respeto hacia estas especies.
Lourdes mantuvo una conversación con algunas de las personas que la recibieron, entre ellas Alejandro Fallabrino, fundador de la ONG, así como Juan y Julia, a quienes les concedió una entrevista.
Julia nos cuenta un poco sobre cómo llegó a la ONG Karumbé y por qué decidió convertirse en voluntaria.
Para los interesados en visitar Karumbé en el Balneario La Coronilla:













