Policías en actividad, retirados y familiares realizaron una protesta en la ciudad de Rosario, Argentina, en reclamo de mejoras salariales y mayor atención a la salud mental dentro de la fuerza.
La manifestación comenzó el lunes y se extendió en la provincia de Santa Fe, hasta la madrugada del miércoles, con quema de cubiertas frente a la jefatura policial y sirenas encendidas en señal de apoyo.
Unas 200 personas en vigilia
Tras negociaciones con autoridades provinciales que se prolongaron durante la noche, no hubo avances en el principal reclamo vinculado a los salarios, por lo que los manifestantes resolvieron continuar con las medidas durante la jornada.
El Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe informó que al menos 20 uniformados fueron suspendidos y se les ordenó entregar sus armas y chalecos antibalas. El levantamiento de esas sanciones forma parte de las demandas del grupo que protesta.
Desde el gobierno provincial señalaron que consideran “legítimo” el reclamo y admitieron dificultades en los canales de diálogo, aunque aseguraron que está garantizada la operatividad policial en Rosario, ciudad de 1,3 millones de habitantes y una de las más afectadas por la violencia vinculada al narcotráfico en Argentina.
El conflicto se intensificó tras la muerte de un suboficial de 32 años la semana pasada, en un contexto de preocupación por una serie de suicidios dentro de la fuerza santafesina.
Rosario, ubicada a 300 kilómetros de Buenos Aires y sede de uno de los principales complejos agroexportadores del mundo, ha estado en los últimos años en el centro del debate sobre seguridad en Argentina por los altos niveles de violencia criminal.
Con información de AFP.




