En las próximas horas quedará inaugurada la nueva planta de transferencia de residuos en Chuy, en el mismo predio donde hasta ahora funcionaba el vertedero a cielo abierto. La obra, que demandó una inversión de 1,2 millones de dólares, permitirá centralizar los residuos domiciliarios y voluminosos de varias localidades fronterizas, para su posterior traslado a la planta de disposición final en Rocha.
Según explicó Ramón Lorente, director de Gestión Ambiental de la Intendencia, la planta operará con camiones recolectores que depositan la carga en un galpón especialmente acondicionado, desde donde se transfiere diariamente en dos camiones hacia Rocha. La frecuencia aumentará a hasta seis viajes diarios durante el verano, debido al crecimiento del volumen de residuos, que puede alcanzar las 70 toneladas diarias.
El cierre del antiguo vertedero ya está en marcha y cumple con las exigencias del Ministerio de Ambiente, incluyendo la cobertura total del área, instalación de respiraderos para liberar gas metano y la restauración del terreno con tierra fértil. Además, la Intendencia proyecta renovar contenedores y vehículos de recolección, como parte del plan de modernización del sistema, sujeto a los resultados de las próximas elecciones departamentales.




