La estafa se realizaba por medio del robo de celulares de alta gama y mediante una plataforma se generaban mensajes engañosos para extorsionar con datos de la víctima.
Según estiman los investigadores, el encargado de la banda criminal trabajaba desde Argentina, administrando la plataforma por la cual estafaban.
Los investigadores estiman que hay alrededor de 483.000 víctimas de estas maniobras.




