En respuesta a las alarmantes cifras de suicidio en el país, particularmente en la franja joven de 16 a 24 años y con especial incidencia en departamentos del interior, la coach y voluntaria de la ONG Helpers, Mariana Rodríguez, desarrolló «Arilo». Se trata de una propuesta lúdica diseñada como una herramienta de prevención y apoyo a la salud mental, cuyo objetivo principal es incentivar a las personas a expresar sus sentimientos.
La iniciativa surgió luego de que Rodríguez participara en una capacitación oficial sobre salud mental dictada por el Ministerio de Salud Pública (MSP). «Sentí la necesidad de formarme al recibir muchos casos de intentos de autoeliminación. Al contrastar los datos y ver el pico tan grande en la juventud, supe que había que hacer algo enfocado en la prevención», explicó la creadora en declaraciones a Atlántica FM.
El juego consta de 100 preguntas con un diseño simple para que el foco permanezca en el contenido de cada interrogante. Los cuestionamientos están orientados hacia cinco ejes fundamentales detectados durante su formación: el autoconocimiento, la superación de momentos difíciles, la proyección de sueños y futuro, los aspectos a mejorar en la vida y los factores que generan bienestar. Según detalló Rodríguez, el proceso creativo y de testeo le demandó tres meses de trabajo y contó con la colaboración de su entorno familiar y de jóvenes que ayudaron a pulir la claridad de las dinámicas.
A pocas semanas del lanzamiento de su segunda edición, «Arilo» ha demostrado una notable versatilidad. Actualmente se implementa en dinámicas familiares, grupos de amigos, centros de educación secundaria, dependencias de la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU), colegios privados de Montevideo y en las aulas de la Facultad de Psicología de la Universidad Católica. Asimismo, el proyecto ya trascendió fronteras, captando el interés de educadores y psicólogos en Buenos Aires, Argentina.
Una de las experiencias más recientes a nivel local se registró en el centro Casa Joven de la localidad de La Coronilla (Rocha), donde la institución recibió el juego y constató resultados positivos en la interacción y contención de los adolescentes que asisten al lugar.
Rodríguez enfatizó que el juego busca constituir un entorno seguro bajo la premisa de que «lo que pasa en el juego, se queda en el juego». Frente al actual escenario de hiperconectividad virtual y desconexión familiar, la especialista concluyó que la meta principal es normalizar el proceso de hablar, compartir las crisis y recordar a los usuarios que existen líneas de ayuda disponibles las 24 horas. Actualmente, el material se distribuye de forma directa a través de las redes sociales de su creadora.




