En el fallo la jueza sostuvo que el condenado tenía varios cargos de responsabilidad en el Grupo Peirano y que sabía las consecuencias de sus actos antes de que el lugar fuera intervenido.
Ante la Justicia Peirano reconoció que cumplía tareas de responsabilidad y reconoció que pagaba sueldos pero aseguró que su conocimiento sobre las operaciones de todas las unidades era muy limitado.




