Sandra Fernández, madre de una adolescente de 17 años, hablo sobre irregularidades y falta de empatía en el funcionamiento de un Centro de Acompañamiento y Fortalecimiento Familiar (CAF) dependiente del INAU, ubicado en Chuy. El reclamo surge tras la reaparición de su hija, Agustina, quien estuvo ausente del centro durante varios días sin que la familia tuviera noticias de su paradero.
Según relató Fernández en «Atlantica Informa», tras ser notificada a través de un mensaje sobre el regreso de la menor, intentó comunicarse telefónicamente con ella para conocer su estado de salud, debido a que la joven padece problemas de salud mental y requiere seguimiento psiquiátrico. Sin embargo, se le negó la comunicación bajo el argumento de que la joven estaba durmiendo y que debía ajustarse estrictamente a un horario de llamadas establecido por la institución (de 17:00 a 19:30 horas).
«No me tomaron la molestia de decirme si estaba bien, si la habían llevado al hospital, nada. Sigo sin saber cómo volvió al centro ni si realmente está allí», expresó la madre, quien cuestionó la falta de sensibilidad del personal y la ausencia de respuestas claras ante una situación de vulnerabilidad.
Fernández, quien reside en Castillos, enfatizó que la decisión de ingresar a su hija al centro fue motivada exclusivamente por la necesidad de brindarle un entorno de cuidado y atención médica especializada que ella no podía garantizar por sus propios medios. No obstante, denunció que las políticas del centro priorizan normas rígidas sobre el bienestar emocional de los adolescentes.
Ante la incertidumbre sobre la situación real de su hija, Fernández anunció que presentará un petitorio ante la Justicia para solicitar el retorno de la adolescente a su hogar, argumentando que el Estado no está cumpliendo con su función de protección y cuidado. La madre ya ha recurrido a las autoridades policiales en busca de certezas, sin haber obtenido, hasta el momento, una respuesta formal sobre la integridad de la menor.




