El analista Javier Bonilla presentó este domingo un balance crítico sobre dos pilares fundamentales de la gestión pública actual: la meteorología nacional y las políticas de seguridad.
Crisis en la meteorología Bonilla advirtió sobre una problemática «grande» en el Instituto Uruguayo de Meteorología (INUMET), destacando una preocupante falta de técnicos en el interior del país. Según el especialista, pilotos internacionales han reportado carencias en la información meteorológica durante la aproximación a aeropuertos uruguayos.
El entrevistado señaló que la situación se agrava por un cambio en la formación profesional. Cuestionó la postura de la actual administración del organismo de exigir una licenciatura universitaria de cinco años, cuando anteriormente se formaban técnicos idóneos en plazos mucho más breves. «Se desprestigiaron los cursos que se hacen. Viene mal la cosa porque, además de los problemas con los controladores, se suma este factor de falta de personal», afirmó, sugiriendo que la meteorología debería retomar el enfoque práctico que poseía bajo la órbita del Ministerio de Defensa.
Seguridad y tenencia de armas
En otro orden, Bonilla analizó el panorama de la seguridad pública y las restricciones a los poseedores legales de armas. Calificó de «incoherente» la creciente burocracia para la compra de municiones, argumentando que estas medidas afectan exclusivamente al ciudadano que cumple con la normativa, mientras que el delincuente no se ve condicionado por regulaciones legales.
«Es un culto a la estupidez; al delincuente no le importa porque no va a ir a la armería», sentenció. En este contexto, ratificó su apoyo a la concentración pacífica convocada por el movimiento «Armate Responsablemente» para el próximo 10 de julio a las 15:00 horas frente al Palacio Legislativo.




