El periodista especializado en temas de infraestructura, Javier Bonilla, advirtió sobre la delicada situación que enfrenta Uruguay en materia de conectividad portuaria y aeroportuaria, calificando de «llamativa» la actual coyuntura.
La situación portuaria
Bonilla se refirió a la reciente noticia del abandono de la naviera MSC del Puerto de Montevideo, argumentando que se trata de una estrategia de presión. Según el especialista, la naviera no menciona en sus comunicados que también ha abandonado terminales en Río Grande (Brasil) y otros puntos estratégicos, lo cual evidencia una búsqueda de privilegios o la intención de controlar terminales con mayor calado, como la de Montevideo, que cuenta con una profundidad superior (14 metros) a la de sus competidores regionales como Buenos Aires.
El periodista criticó la falta de análisis profundo por parte de algunos medios de comunicación uruguayos, al replicar comunicados corporativos sin el debido cuestionamiento periodístico. «El Puerto de Montevideo y Nueva Palmira son nuestras únicas salidas al ultramar y hay que defenderlas», enfatizó, advirtiendo sobre el poder de estas multinacionales con «tentáculos muy fuertes» capaces de perjudicar la operativa nacional si no se negocia con firmeza.
Conflictividad en el sector aeroportuario
En cuanto a la infraestructura aérea, Bonilla cuestionó duramente la postura del sindicato de controladores de tránsito aéreo frente a la implementación del sistema de aproximación ILS Categoría III, una mejora tecnológica largamente anhelada para permitir operaciones bajo condiciones climáticas adversas (baja visibilidad).
El periodista calificó de «absurdas» las exigencias sindicales, como la solicitud de más personal o la instalación de un radar de superficie en el Aeropuerto de Carrasco, equipamiento que, a su juicio, no se justifica por el volumen de tráfico actual. «Son conquistas que dan un valor diferencial al país y que no se están aprovechando por burocracias o presiones», señaló.
El impacto en la viabilidad país
Bonilla cerró su análisis subrayando que la falta de reglas de juego claras, sumada al atraso cambiario y la conflictividad sindical, desincentiva la inversión. Para el periodista, el periodismo nacional debe adoptar un rol más activo y crítico, cuestionando los manejos portuarios y aeroportuarios para evitar que el país pierda su competitividad frente a la región. «Si no tenemos los puntos mínimos en infraestructura, la viabilidad del Uruguay se reduce a nada», concluyó.




