Un total de 86 países, entre ellos Estados Unidos y China, firmaron una declaración conjunta en la cumbre global sobre Inteligencia Artificial celebrada en Nueva Delhi, en la que abogaron por desarrollar sistemas “seguros, fiables y sólidos”.
El impacto de la IA, advertencias y necesidades
La cumbre, que reunió a miles de participantes, incluidos directivos de grandes empresas tecnológicas, abordó temas como el impacto de la IA en el empleo, el alto consumo energético de los centros de datos y su potencial en áreas como la traducción multilingüe.
El texto también advierte sobre la necesidad de desarrollar sistemas más eficientes en el uso de energía y de crear marcos que impulsen la innovación sin dejar de proteger el interés público.
En paralelo, Naciones Unidas anunció la creación de una comisión científica para avanzar en mecanismos que garanticen el control humano sobre la inteligencia artificial.
Pese a sumarse a la declaración, Estados Unidos reiteró su rechazo a cualquier intento de establecer una gobernanza global sobre esta tecnología.




