En la exposición de motivos, el legislador aseguró que «el desarrollo concreto de las interpelaciones en la Cámara de Representantes ha demostrado, con el paso de los años, una serie de desajustes prácticos que conspiran contra el objetivo central de esta institución».
Schipani recordó interpelaciones que superaron las 20 horas, con intervenciones de ministros de más de nueve. «Estos excesos terminan diluyendo el sentido del debate, desgastando la atención de los legisladores y alejando a la opinión pública de una discusión que debería ser seguida con interés ciudadano», consideró.
El diputado colorado considera que, de esta manera, el Parlamento ganaría «en eficiencia y prestigio, los legisladores pueden cumplir su función con mayor orden y claridad, y la ciudadanía recibe un debate que puede ser seguido de manera más seria y comprensible».
El pasado martes se realizó la interpelación al ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, que duró casi 22 horas. La intervención del propio ministro llevó más de nueve horas.




