Contagio y consecuencias
Para que la transmisión ocurra, es necesario un contacto estrecho, directo (personas que residen en la misma casa, que comparten el mismo dormitorio, lugares de hacinamiento, guarderías y escuelas) o contacto directo con secreciones respiratorias del paciente.
El desencadenante principal es una alteración brusca y masiva en el sistema de la coagulación sanguínea, producida como respuesta a la sepsis. Esto genera microtrombos en los pequeños vasos de la piel y otros órganos, impidiendo el flujo sanguíneo y provocando daño celular.
El período de incubación tiene una media de dos a cuatro días. La persona enferma deja de ser infectante 24 a 48 horas después de iniciado el tratamiento eficaz con antimicrobiano adecuado.




