Chile enfrenta una situación crítica por los incendios forestales que afectan el sur del país. Los focos ígneos dejaron al menos 15 víctimas fatales y unas 50.000 personas evacuadas, según informaron autoridades locales a la agencia AFP.
En Lirquén, el incendio avanzó rápidamente y afectó distintas zonas residenciales. Vecinos lograron escapar hacia la costa. Alejandro Arredondo, de 57 años, señaló que el fuego avanzó en segundos y que gran parte del pueblo quedó destruido. En esa localidad portuaria viven unas 20.000 personas.
El director de la Corporación Nacional Forestal de Biobío (Conaf), Esteban Krause, sostuvo que las condiciones climáticas del domingo complicaban las tareas de control, con temperaturas superiores a los 30 grados y vientos fuertes.
Durante la madrugada, el presidente Gabriel Boric decretó el estado de catástrofe en Ñuble y Biobío. En un mensaje público informó que “todos los recursos están disponibles”. La medida habilita a las Fuerzas Armadas a asumir el control de ambas regiones.

En los últimos años, los incendios forestales han tenido un fuerte impacto en Chile, especialmente en la zona centro-sur. El 2 de febrero de 2024, incendios en los alrededores de Viña del Mar provocaron 138 muertes, según datos actualizados de la fiscalía.




