El Gobierno argentino oficializó este viernes la designación de Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, marcando un cambio en la estrategia de comunicación oficial. La noticia fue comunicada por el propio Manuel Adorni, quien hasta el momento ejercía dicha función de manera informal y quien continuará desempeñándose como jefe de Gabinete.
Ravier, economista egresado de la Universidad de Buenos Aires y actual diputado nacional por La Pampa, posee un perfil académico alineado a la gestión de Milei; integra la dirección de la Fundación Faro, un centro de pensamiento vinculado estrechamente al mandatario.
El nombramiento se produce en un escenario de tensión política, derivado de la investigación judicial que enfrenta Adorni por presuntas irregularidades en su patrimonio desde su asunción en diciembre de 2023. La causa se centra en la adquisición y refacción de inmuebles, así como en gastos que, según los denunciantes, no guardarían relación con sus ingresos.
La controversia escaló la semana pasada cuando el funcionario admitió una omisión de 500.000 dólares en sus declaraciones juradas, atribuyendo el hecho a inversiones en criptomonedas realizadas años atrás. Esta versión, sin embargo, ha sido puesta en duda por sectores de la oposición debido a contradicciones con declaraciones previas realizadas ante el Poder Legislativo y ante la opinión pública.
Mientras el Ejecutivo busca renovar su esquema comunicacional con la llegada de Ravier, la Justicia continúa avanzando en la investigación para determinar el origen de los fondos declarados por Adorni.




