El sábado por la noche, un trágico incidente ocurrió en Vancouver, Canadá, cuando un conductor atropelló a una multitud durante la celebración del Día de Lapu Lapu, un evento organizado por la comunidad filipina.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, ofreció sus condolencias a las víctimas y expresó que, a pesar de que la investigación sigue en curso, no existen indicios de una amenaza activa. También, el presidente filipino, Ferdinand Marcos, lamentó profundamente la tragedia, al igual que el rey Carlos III de Inglaterra, quien expresó su tristeza por los eventos ocurridos.
Testigos del incidente, como el agente de seguridad del evento, Jen Idaba-Castaneto, describieron escenas de caos, con «cuerpos por todas partes», y expresaron el impacto emocional que vivieron al intentar asistir a las víctimas. Las imágenes del atropello muestran el vehículo involucrado, un todoterreno negro, con el capó dañado y una calle llena de escombros y personas heridas.
El evento del sábado incluía un desfile, proyección de una película, bailes y un concierto, con la participación de miembros del grupo Black Eyed Peas. En Filipinas, el Día de Lapu Lapu se celebra en honor al jefe indígena que defendió la soberanía de su pueblo.
Este incidente ocurrió en un contexto electoral en Canadá, ya que el país se prepara para sus elecciones nacionales el lunes. A pesar de la tragedia, las autoridades han insistido en que no hay una amenaza inminente para los canadienses.
El suceso también recordó otro trágico ataque ocurrido el año pasado, cuando Nathaniel Veltman fue condenado por atropellar a una familia musulmana en Ontario, un caso que puso de manifiesto la preocupación sobre los actos de supremacía blanca en el país.
AFP




