Colombia declaró emergencia sanitaria por un brote de fiebre amarilla: van más de 70 casos detectados y 30 muertos según informó el gobierno.
Además, el virus se ha extendido más allá de las zonas habitualmente consideradas de riesgo como la amazónica, el Catatumbo y el Chocó, «lo que lo convierte en una amenaza para más comunidades».
Con información de AFP.




