Vecinos de la localidad de Casupá, acompañados por autoridades de la Federación Rural, se movilizaron este miércoles frente a la Torre Ejecutiva en rechazo al proyecto de construcción de una represa en la zona. Los manifestantes sostienen que la obra no resolverá los problemas de abastecimiento de agua potable para la zona metropolitana y alertaron sobre las severas consecuencias que acarreará para el área.
Álvaro Rivadavia, vocero de los autoconvocados, explicó que el agua de dicha cuenca ya integra el sistema del río Santa Lucía y desemboca en Aguas Corrientes. En ese sentido, afirmó que la represa solo generará «un muro que va a concentrar el agua en una zona inadecuada» y provocará un daño ecológico, ambiental, económico y humano.
El proyecto afectará directamente a entre 90 y 100 familias, mientras que unas 60.000 hectáreas verán limitado su desarrollo productivo al quedar bajo el agua los mejores campos de la zona. Ante esta situación, los vecinos entregaron una nota dirigida al presidente Yamandú Orsi para exigir una reunión, denunciando que hasta el momento no han tenido un diálogo satisfactorio con las autoridades nacionales ni departamentales, tras ser ignorados por el titular de OSE, Pablo Ferreri, y el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño.
Por su parte, Rafael Normey, presidente de la Federación Rural, respaldó la movilización y cuestionó la eficiencia del Estado en la gestión del recurso. El dirigente señaló que OSE pierde el 65% del agua que potabiliza, por lo que considera inaceptable avanzar en una obra de alto impacto negativo sin abordar primero los problemas estructurales del sistema actual.




