El director general de Interpol Uruguay, Juan Alvez, detalló el funcionamiento de la cooperación policial internacional y los criterios operativos que determinan cómo se gestionan las capturas de prófugos en el exterior. Según el jerarca, la institución desempeña un rol cada vez más relevante como soporte técnico para las distintas unidades de la Policía Nacional, particularmente en investigaciones complejas vinculadas al narcotráfico.
Uno de los aspectos centrales de la entrevista fue la gestión de la lista de «los más buscados». Alvez aclaró que la publicación de un rostro en la página oficial de Interpol no es un proceso aleatorio, sino el resultado de una evaluación policial rigurosa. «Vemos los que la policía entiende que se pueden ver», señaló, explicando que en numerosas investigaciones se opta por mantener la reserva de la alerta roja para no entorpecer las tareas de inteligencia ni la estrategia de captura.
Respecto a la dinámica delictiva en el Cono Sur, el director advirtió que la geografía de Uruguay, con sus «fronteras cortas», facilita que los sospechosos se desplacen rápidamente entre Argentina y Brasil. Ante este escenario, Interpol Uruguay agiliza la conversión de requisitorias nacionales a alertas internacionales de forma casi inmediata ante la presunción de que el indagado ha salido del territorio nacional.
Actualmente, el sistema global de Interpol registra cerca de 6.200 alertas rojas activas. Entre los casos de alto perfil que figuran en el portal, se encuentran tanto investigaciones por narcotráfico como solicitudes por crímenes de lesa humanidad, incluyendo perfiles de individuos de avanzada edad. Para la dirección, el desafío radica en integrar de manera eficiente estas herramientas internacionales con la investigación operativa cotidiana, garantizando que el alcance de la justicia local trascienda las fronteras.




