El debut de la selección uruguaya en el Mundial 2026 dejó sensaciones encontradas. Tras igualar 1-1 frente a Arabia Saudita en el Hard Rock Stadium, el director técnico Marcelo Bielsa se mostró autocrítico con el rendimiento de su equipo, especialmente durante la primera mitad. «Era un rival que debimos superar y concedimos minutos que no indican que hayamos hecho las cosas bien», señaló el entrenador, quien insistió en que el objetivo trazado era conseguir la victoria.
Sobre la mejoría experimentada en el complemento, que permitió el empate de Maximiliano Araújo, Bielsa mantuvo la cautela respecto a la influencia de sus variantes tácticas: «El partido cambió, pero no sé si cambió por los cambios o por otros motivos», afirmó.
Por su parte, los protagonistas en el campo de juego coincidieron en la existencia de dos caras distintas en el equipo. El capitán Federico Valverde atribuyó la falta de fluidez inicial a la ansiedad lógica de un debut mundialista, aunque resaltó la entrega del plantel: «Mejoramos la mentalidad y la intensidad. Estoy muy feliz por el trabajo de mis compañeros», expresó el mediocampista.
En la misma línea, Federico Viñas y Maximiliano Araújo reconocieron la «amargura» por no haber concretado las ocasiones de gol que hubieran significado el triunfo. No obstante, rescataron la capacidad de reacción mostrada en la segunda parte, donde Uruguay logró imponer su juego.
Agustín Canobbio, buscando un enfoque equilibrado, instó a valorar lo positivo del estreno y a mantener la concentración en lo que viene. «Hay que ver el vaso medio lleno. Nos quedan dos finales y tenemos que dar la vida por eso», concluyó.
A pesar del empate, Uruguay cierra la primera jornada como líder del Grupo H, favorecido por la igualdad sin goles entre España y Cabo Verde, rival al que la Celeste enfrentará en la próxima fecha con el objetivo de consolidar su clasificación.




