La Intendencia de Rocha mantiene un despliegue preventivo para evitar la expansión del picudo rojo, un insecto cuya presencia amenaza la biodiversidad del departamento, especialmente en la zona del Palmar. Esta región, que se extiende por 70.000 hectáreas entre Castillos y Cebollatí, alberga un ecosistema único con cerca de siete millones de ejemplares.
Según las autoridades locales, no se han detectado focos de la plaga en esta zona crítica. El Comité Departamental de Emergencias, liderado por un grupo multidisciplinario que incluye a la academia y diversos ministerios, ha priorizado la protección del espacio público, donde la totalidad de las palmeras ya han sido sometidas a tratamientos preventivos.
Danilo Silveira, integrante del Comité, explicó que la estrategia actual se basa en una vigilancia permanente con recorridas de inspección cada pocos días. Este seguimiento es vital ante la proximidad de setiembre, mes en el que el insecto inicia su mayor actividad biológica.
Como parte del protocolo de acción, se está implementando el uso de un hongo especializado que actúa como controlador biológico. Según detalló Silveira, este organismo no solo elimina al insecto al entrar en contacto, sino que también fortalece la resistencia de la palmera, repele futuros ataques y tiene la capacidad de reproducirse naturalmente en el entorno, lo que garantiza una protección más sostenida.
Desde el inicio de las acciones en 2022, la gestión departamental ha procedido con la eliminación de 360 ejemplares afectados en zonas fuera del Palmar y ha habilitado mecanismos de colaboración ciudadana, mediante una cuenta específica para financiar estas tareas de sanidad vegetal.




