La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, expresó su preocupación por los niveles actuales de vacunación contra la gripe en los sectores más vulnerables de la población. Durante la reciente Jornada Nacional de Vacunación, la jerarca subrayó que la gripe «no es una enfermedad menor» y puede derivar en complicaciones severas, por lo que instó a la ciudadanía a completar el esquema de inmunización.
A pesar de que el ritmo de vacunación supera al de años anteriores —con 480.000 dosis aplicadas hasta la fecha—, los indicadores en grupos de riesgo muestran cifras insuficientes: solo el 14% de los niños de entre 6 meses y 5 años ha recibido la vacuna. Una tendencia similar se observa en las embarazadas, con un 29% de cobertura, y en los mayores de 65 años, que alcanzan un 31%. En contraste, el personal de salud ha mostrado una respuesta destacable, duplicando su adhesión hasta llegar al 64%.
Para revertir esta situación, el Ministerio de Salud Pública (MSP) anunció la firma de un decreto que habilitará a un mayor número de profesionales de la salud para administrar las dosis. Asimismo, se trabaja en coordinación con ASSE, instituciones mutuales y los servicios de sanidad militar y policial para ampliar tanto los horarios de atención como la cantidad de vacunatorios disponibles. A estas acciones se suma la estrategia de llevar la vacunación directamente a los centros educativos, un modelo que el organismo planea extender a todo el país.
Finalmente, la ministra enfatizó la importancia de la inmunización en embarazadas, recordando que tienen a su disposición un esquema integral que incluye la vacuna contra el COVID-19, la triple bacteriana acelular y la dosis contra el virus sincicial respiratorio, esta última indicada entre las semanas 32 y 38 de gestación.




