Una de las prioridades que establecieron las autoridades del Banco de Previsión Social (BPS) en su primer año de gestión fue ponerse el día con los trámites atrasados.
“Esto se explica por mayor acceso a derechos, tanto en lo que tiene que ver con prestaciones de jubilación como en prestaciones de activos, como puede ser por ejemplo el seguro de desempleo o prestaciones de salud o de familia como asignaciones familiares”, explicó Jimena Pardo, presidenta del BPS.
Pardo recordó que comenzaron a pagarse asignaciones por embarazos y nacimientos múltiples, que abarca a más de 7.400 niños. También se otorgó un aumento adicional para pasividades mínimas, se reforzó el programa Ibirapitá y se brindó el bono de apoyo escolar de 2.500 pesos para niños de contexto vulnerable.
“En una población que envejece uno siempre espera prestaciones crecientes, sobre todo lo que tiene que ver con jubilaciones y pensiones, pero nosotros también queremos poner el acento en que parte de lo que informamos de los resultados del año pasado también tienen que ver con hacer mejor las cosas y atender distinto”, remarcó la funcionaria.
El Banco de Previsión Social paga actualmente unas 460.000 asignaciones familiares.




