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«La topografía era brava»: Alvaro Garaza relata la misión de bomberos uruguayos en Chile

Tras su retorno de Chile, el Suboficial Mayor Alvaro Garaza, encargado del destacamento de Santa Teresa y conocido en la zona como «el Mulato», brindó detalles sobre la exigente misión de apoyo para combatir los incendios forestales que azotaron al país vecino.

Garaza integró un contingente selecto de 31 bomberos uruguayos que debieron superar rigurosos exámenes físicos y médicos antes de partir hacia la región.

Desafíos físicos y operativos

El «Mulato», quien trabajó específicamente como motosierrista, destacó que la principal diferencia con el terreno uruguayo es la compleja topografía chilena. «Allá no hay nada llano. Todos los días era como subir el cerro Picudo tres veces, caminando kilómetros con herramientas pesadas», explicó.

La exigencia era tal que la delegación contaba con seguimiento médico diario (presión y frecuencia cardíaca) para monitorear el desgaste físico y la aclimatación a la altura. En cuanto a la labor técnica, los uruguayos utilizaron herramientas especializadas como el McLeod para la creación de cortafuegos.

Tecnología y «maña» uruguaya

El entrevistado se mostró impresionado por la logística chilena, mencionando el despliegue de 8 helicópteros y 4 aviones trabajando simultáneamente, además de centros de comando con tecnología satelital en tiempo real.

Sin embargo, Garaza subrayó que la experiencia y la «picardía» del bombero uruguayo también aportaron valor:

  • Ataque y ensanche: Mientras las brigadas locales realizaban ataques ligeros, los uruguayos ensanchaban las líneas de defensa derribando árboles secos para evitar que las pavesas propagaran el fuego.

  • Resolución de problemas: El suboficial relató cómo su experiencia previa en el monte le permitió resolver situaciones mecánicas y operativas que sorprendieron a sus colegas chilenos.


Un recibimiento emocionante

Más allá de lo profesional, Garaza destacó el calor humano recibido. Relató con emoción el momento en que una ciudadana chilena recibió al grupo cantando el Himno Nacional Uruguayo y el encuentro fortuito con un excompañero bombero de Colonia que vive en Chile hace cinco años.

«La gente nos agradecía, nos tocaba bocina y nos alcanzaba agua. Fue una experiencia fuerte, lejos de la familia, pero con la satisfacción del deber cumplido», concluyó.