En el marco del análisis del presupuesto quinquenal en la Junta Departamental, el edil del Frente Amplio, Felipe González, cuestionó la estructura del plan de gastos presentado por el Ejecutivo, señalando una preocupante pérdida de autonomía para los municipios y una falta de claridad en las cuentas públicas.
González destacó que, si bien el presupuesto se promociona como «histórico» por su nivel de inversión (estimado en 100 millones de dólares), gran parte de estos fondos provienen de transferencias del Gobierno Nacional y de endeudamiento a través de fideicomisos, y no necesariamente de una gestión de recursos propios más eficiente.
Puntos críticos señalados por la oposición:
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Debilitamiento de los Municipios: El edil señalo que el presupuesto desplaza a los municipios a un «cuarto nivel de gobierno» al crear nuevas Direcciones Generales que actúan como intermediarias. «Se genera un ‘alcalde de alcaldes’, dejando sin contenido y sin línea directa de gestión a las juntas locales», afirmó.
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Falta de datos sobre la deuda: Según González, el documento no detalla el déficit acumulado de la Intendencia ni especifica un plan de pago para la deuda existente, que estimó en unos 20 millones de dólares.
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Se criticaron las amplias atribuciones otorgadas al Intendente, como la capacidad de canjear horas extras por tiempo libre o la discrecionalidad en la extensión de fondos de retiro para ciertos funcionarios.
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Desigualdad en la inversión: El edil calificó de «dispar» la distribución de recursos, señalando que mientras localidades como Chuy recibirán inversiones significativas, zonas como La Paloma —con baja morosidad y alta recaudación— recibirán apenas el 50% de lo destinado a otras áreas con similar población.
Pese a las críticas, el edil rescató algunos aspectos positivos, como las exoneraciones fiscales para jubilados y pensionistas del MIDES (una propuesta impulsada por su fuerza política) y las mejoras en la Dirección de Salud.




