La Unión de Policías Guardia Republicana exigió el domingo la renuncia del ministro del Interior, Carlos Negro.
El sindicato considera que, en este caso, “hubo una falla grave de planificación” que dejó expuestos a la fiscal Ferrero y al personal policial asignado a su custodia.
El sindicato apuntó que la custodia en estas condiciones es “un doble atropello: a la seguridad institucional y a la vida de los funcionarios”, enviados “a la primera línea sin herramientas, sin planificación y sin respeto por la dignidad humana”.
Ante ese escenario, solicitaron la renuncia de Carlos Negro, porque “bajo su mandato han ocurrido atentados contra policías en la vía pública, en espectáculos y ahora contra una fiscal. Su continuidad”, subrayó, “es un riesgo para todos: no tiene llegada a sus funcionarios ni contundencia hacia la delincuencia”.





