A mediados de abril de 2025, Uruguay introdujo un cambio en el diseño de sus pasaportes con el objetivo de igualar a los ciudadanos nacidos en el país con aquellos nacidos en el extranjero. Anteriormente, los pasaportes incluían un campo para «Nacionalidad» que, en el caso de los ciudadanos legalmente naturalizados, reflejaba su país de origen, lo que generaba confusión en aeropuertos y problemas al abordar vuelos internacionales, incluso en Montevideo.
El nuevo pasaporte eliminó el campo «Nacionalidad» y lo reemplazó por «Nacionalidad/Ciudadanía», asegurando que todos los pasaportes llevaran el código «URY» (Uruguay) en lugar de una nacionalidad distinta. Además, suprimió el campo de «Lugar de nacimiento», dado que, según la normativa de la Organización de Aviación Civil Internacional, su inclusión es opcional.
Este cambio surgió tras una queja presentada por la organización civil Somos Todos Uruguayos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, defendiendo que los ciudadanos naturalizados no deberían ser considerados extranjeros. Sin embargo, esta modificación generó quejas de países como Alemania, Francia y Japón, que cuestionaron el impacto del cambio en los sistemas de control de fronteras internacionales.




